A veces creemos que algo que aprendemos es para aplicarlo en X terreno y nos cerramos. La vida nos puede llevar por caminos diferentes de los que planeamos, y podemos llegar a sentir que ya perdimos la oportunidad de aplicar lo aprendido.
Otras veces, pensamos que lo que estamos aprendiendo no tiene aplicación, que solo es por gusto y que “no servirá” de nada. Porque os concentramos en creer que la utilidad se mide en dinero. No siempre es así. O porque hacemos caso de comentarios externos.
Si hay algo que te interese, si estudiaste X carrera u oficio, y sientes que la vida te ha puesto en terrenos en donde no puedes aplicar esos conocimientos, haz un alto y comprende que pensar así es una limitación de tu mente o un producto de los estereotipos e idiosincrasia en que estás inmerso/a.
No te presiones, abre tu mente y corazón, y permite que fluya el conocimiento, no lo juzgues. Busca oportunidades, pero no te cierres a creer que fuera de los campos que tú crees, no hay cabida para desarrollarte con tus conocimientos.
Te sorprenderás cuando te des cuenta que el conocimiento se puede aplicar no solo a un determinado trabajo sino en la vida personal, económica, y por supuesto que en otros ámbitos laborales que ni siquiera tenías contemplados.
El momento de aplicarlos y aprovecharlos llegará… tarde o temprano.
Y si no llega ¿qué crees? ¡No importa! Es conocimiento y se justifica en sí mismo.
¡Aprender es increíble por el solo hecho de conocer algo nuevo!